Domingo, 03 de mayo de 2015

El amor de mamá

Si Dios quisiera aparecerse algún día en persona por la tierra no dudaría que podría ser en una madre, el amor más puro y sincero de un ser humano hacia otro. Es común que el sentimiento de amor se incrementa sobre aquel hijo más desprotegido e indefenso.

Una madre es la única persona sobre la faz de la tierra que no condiciona su amor, lo dona sin esperar tener una recompensa, la misteriosa forma de amar es incomprensible ante un ser humano común. Se necesita ser madre para comprender ese amor profundo por su hijo.

Un hijo puede ser el más asesino del mundo pero una madre siempre lo estará defendiendo y sobre todo amando. Siempre estará a la espera de su obra benevolente, que sus acciones se conviertan en acciones de paz y de servicio.

Es claro que las palabras de una madre y las oraciones que ofrenda a Dios se vuelve la persona más escuchada por Jesús. Sus palabras hacen eco en la misericordia de Dios Hijo. Todo deseo profundo se convierte en una realidad cuando una madre está de por medio en sus oraciones para un hijo.

Al igual que para un hijo el atender a su madre se vuelve un canal de bendición para su vida entera, bendito aquel hijo que atiende a sus padres ya que Jesús mando a honrar a su padre y a su madre.


Publicado por jorseviv @ 5:47 AM  | Teol?gicos
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