S?bado, 14 de marzo de 2015

Política partidista, poder y servicio

La simpatía por un partido político  por parte de un ciudadano es indispensable para el buen desarrollo de los eventos democráticos en un país. La política lleva  a las personas a generara proyectos de acuerdo a sus creencias y principios que guían un proyecto o pensamiento filosófico de un grupo de personas que a través de un partido político le lleva a un cargo público, así es al menos en aquellas supuestas democracias  en países emergente como lo es El Salvador.

La política por un lado es el medio para llegar al poder, al poder de las instituciones públicas en donde existen diferentes cargos  junto a ellos jugosos sueldos y paradójicamente las funciones desempeñadas mediocremente. Los políticos se encargan más de sus partidos políticos que en desarrollar planes estratégicos en función del desarrollo de los gobernados, al menos esa es la triste historia en el salvador.

La política de partidos políticos es usada como una estrategia de mercado o medio para hacer dinero y una forma de que el estado mantenga una estructura partidaria a través de diferentes formas, solo por mencionar la  famosa deuda política en que el estado cae con los partidos políticos después de cada elección (art. 210 de la constitución). Cada voto tiene un precio hasta de $4.0 para los partidos y en fin en cuanto más votos más ingreso político.  Estas estrategias llevan a que los partidos políticos hayan programado elecciones  seguidas en tiempos muy cortos.

En fin el poder no es utilizado para resguardar  la economía del estado, en llevar bienestar a la población a través de los servicios básicos,  el poder toma decisiones siempre pensando en los grandes empresarios, armar calles, fundar supermercados, fundar instituciones, cargar de mas costos al estado, pero nunca en reformar a las instituciones para que sean más eficientes, ni tan siquiera tener un proyecto de nación y de cultura, ya que esto no genera reingreso a mediano tiempo y si lo genera no lo toma el estado de forma directa, al contrario sale más fácil reformas fiscales que lleven más control a los asalariados porque a ellos si se les puede controlar y no generan problemas.

Cuando la política y el poder se ponen al servicio de unos pocos es ahí donde la gente se vuelve incrédula y los niveles de votación bajan drásticamente, los niveles de participación en las urnas es solo para aquellos radicales y emblemáticos partidarios que ni siquiera tienen fe en un partido sino solo votan porque así lo han hecho siempre sin oponerse o  pensar si su voto ayuda a resolver la problemática de sus municipios.

Los político solo quieren el contacto con la población en cuanto estén pidiendo el voto salen de su curul llegan a las colonias y barrios, te abrazan, deben de hacerlo de una forma hipócrita pero no son los que generan contacto permanente con la gente sencilla, ellos se mueven únicamente con cúpulas oligárquicas sin discriminar de que partido sean.

Es admirable las políticas de izquierda de sur América, Bolivia, Perú, Argentina, Venezuela, entre ellos políticos con una personalidad de servicio y entre ellos puedo mencionar a Pepe Mujica presidente de Uruguay, utilizando el poder para servir, no para enriquecerse, la política no debe de cambiar el ser humano, simplemente le debe de comprometer a servir a sus semejantes.

Cuando los políticos desenmarañen todos esos viejos trucos legales que han utilizado para hacer de la política un buen vivir a costo de un mal servir, hasta entonces volveremos a soñar como ciudadanos con esperanza de un futuro mejor. Necesitamos políticos con vocación de servicio con poder de convencimiento, transparencia y honestidad.

Les invito estimados lectores a revisar este texto en donde se amplía mas lo de la deuda política.

http://www.uca.edu.sv/virtual/comunica/archivo/abr272007/notas/nota4.htm


Publicado por jorseviv @ 2:38 AM
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