Lunes, 08 de agosto de 2011

?A donde buscar a Dios?

Estaba a unos semanas de iniciar la vacaci?n de semana santa del a?o 2011, el cansancio del trabajo se hacia presente de tal forma que empec? a pensar una forma de disipar todas las tensiones producto de las actividades laborales pero sobre todo cambiar de actividad para recuperar las fuerzas invertidas en el trabajo.

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Hab?a alternativas diversas que no necesitaban de mucho esfuerzo f?sico ni financiero. ?Una de las primeras ideas era recorrer ?en bicicleta desde Santa Tecla hasta mi lugar de origen San Pedro Perulap?n que est? a? 40 kil?metros de distancia. La segunda idea era pasar unos d?as con mi familia y luego salir siempre en bicicleta y recorrer otros 40 kil?metros visitando la ciudad de Suchitoto.

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Los planes se comenzaron a trazar una semana antes de iniciar, avise a mi sobrino que fu?ramos, que preparara la bicicleta para el viaje. Fue de esa manera que mi sobrino pol?tico se dio cuenta del viaje que est?bamos preparando y pregunto si pod?a ir, gustosamente dijimos que si, pod?a acompa?arnos, pues entre m?s gente el camino se hace m?s seguro y ameno.

El d?a de la vacaci?n lleg?, la semana santa iniciaba, preparo mi bicicleta para recorrer mis primero kil?metros, mi esposa se va en el bus, algo sent? que se preocup?; pero sabe de mis decisiones que dif?cilmente retrocedo en las cosas que decido hacer, as? que se qued? tranquila y ?estuvimos habl?ndonos por tel?fono, el viaje para llegar a donde mi familia sali? muy bien, el desayuno lo hice en el campero de Soyapango; no porque me guste visitar esos lugares sino porque son los que tienen vigilancia y puedo dejar tranquilamente la bicicleta y comer sin ninguna desconfianza de que mi bicicleta fuera urtada.

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Una vez dado el primer paso nos pusimos de acuerdo con los sobrinos para dar el segundo ?y decidimos viajar a Suchitoto el viernes santo de la vacaci?n. El d?a esperado lleg?, el viernes santo a las seis de la ma?ana est?bamos prepar?ndonos para ir de viaje y visitar esta ciudad? cultural, comer y estar al menos un poco cerca del lago que esta en esta ciudad.? Esta ruta la esperaba mucho ya que era la ruta que muchas veces recorr? en bicicleta cuando era adolescente, representaba mucho para m?, era como retroceder el tiempo, recorrer nuevamente la misma calle en ?poca diferente, sentir el mismo aire en situaci?n diferente.

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A la hora de salir mi madre se dio cuenta de lo que plane?bamos, ella me advirti? y me dijo:?recuerda que es viernes santo y este d?a no se puede andar corriendo?. Mi respuesta fue espontanea y le dije que no ir?amos a hacer maldad alguna.? Todo listo; las bicicletas revisadas, las llantas calibradas.

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Iniciamos el viaje, salimos a la puerta, nos juntamos todos a la salida de la casa, me puse el casco, por cierto era el ?nico en usar casco. Mi sobrino pol?tico me lanzo una expresi?n fugaz y me dijo que parec?a militar ?con ese casco, yo mantuve el silencio y solo me puse a sonre?r.

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Recorremos una subida que aproximadamente ten?a unos 20 metros, nuevamente nos juntamos y decidimos el camino, el m?s corto; ya que hab?a dos salidas. Decidimos bajar la cuesta, una cuesta que ten?amos que recorrer con una pendiente considerable, tendida en su extensi?n, estrecha a la vez.

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La calle lucia sola, despejada. Me preparo e inicio el recorrido, confirmamos la ruta y la definimos. Mis sobrinos se quedaron a tras, el sobrino pol?tico se queda de ultimo, sent? el viento fresco y suave a la vez, la ma?ana era perfecta para el viaje. Me sent?a afortunado con ese viaje, con el se estaban cumpliendo un deseo; el deseo de recordar lo que? muchos a?os antes me hicieron vivir la emoci?n de sentir en mi cuerpo la sensaci?n de satisfacci?n de entrar en contacto con la naturaleza, de divisar los campos verdes de los cultivos que esta zona cosecha, volver a encontrarme con los caminos que un d?a de adolecente trajin? en busca de materia prima para el producto que elaboraba en compa??a de mi tio Emeterio (Q.E.P.D).

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Recuerdo perfectamente cuando en mi bicicleta iba a la mitad de la pendiente, me sorprend? cuando de repente sent? que algo estaba? cerca de m?, vuelvo mi vista hacia mi izquierda y veo a mi sobrino pol?tico sobrepasarme en su bicicleta. La velocidad con la que iba era considerable, y algo en mi me puso en sobre aviso pero no sabia de que cosa, sent? algo en mi que no estaba bien que se descolgara en la bicicleta en una pendiente de esa inclinaci?n y con la velocidad que lo hac?a. El sentimiento de inseguridad me invadi? de inmediato y lo ?nico que me falto era gritarle que se detuviera, mas sin embargo pens? que era adulto pero al mismo tiempo desconoc?a su habilidad personal de andar en bicicleta.

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Fueron segundos de una lluvia de pensamientos, decid? seguirle pero no a la misma velocidad a la que el iba, el me dejo r?pidamente, le solt? lo frenos a mi bicicleta para no perderle la vista, todo iba bien hasta que en una curva vi de c?mo no pudo driblar para seguir el recorrido de la carretera y se dio contra un muro.

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Vi exactamente de c?mo despu?s de dar contra el muro salto y call? en el suelo, al mismo tiempo fui testigo que aquel hombre cuando se sinti? golpeado se coloca la mano en la frente y luego se queda viendo la mano llena totalmente de sangre. Me queda viendo de frente y veo de c?mo la reventada le pasa por la cabeza y le llega cerca del ojo, en un primer momento pens? que se hab?a matado con la magnitud del golpe.

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Al verlo en el suelo tirado me detengo a unos escasos metros delante de ?l, parqueo mi bicicleta y le digo que se quede ah?, mientras buscamos un transporte para llevarlo al hospital, le pregunto a mi sobrino si conoce de alguien cercano que tenga veh?culo, las respuestas no llegaban, eran momentos de total angustia, la vos se me entrecort?, mis pensamientos no eran coherentes, realmente no sabia que hacer.

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Despu?s de darse el golpe fui testigo de c?mo ese hombre tubo algunas acciones que no son comunes como por ejemplo tener el valor de levantarse por si mismo e ir a verse al espejo de mi bicicleta para ver la magnitud del golpe, el mismo se asust? y en ese mismo momento dijo una frase: ?Siento que se me quieren apagar las luces?. Entend? que era sin?nimo que quer?a perder el conocimiento y ese momento iniciamos la b?squeda del transporte para llevarlo al hospital.

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Juan estaba m?s calmado y visitamos una casa que tenia un carro cerca y le dijimos lo que nos pasaba pero fue imposible que nos hicieran el viaje porque no tenia motorista, luego se le ocurri? llamar a la polic?a local del pueblo y de suerte le contestaron y una patrulla que andaba cerca atendi? la emergencia y nos llevo a FOSALUD mas cercana que es la de San Martin.

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Est?bamos desconcertados, Juan se regreso para la casa y avisarle a la familia y cuidar de las bicicletas. Llegamos al centro de atenci?n, lo pasan a delante y le ven la herida, le toman los datos y la forma en que se hab?a golpeado, le lavan, le curan y le cosen.

Llegu? a verlo para ver la estabilidad, se encontraba consiente totalmente pero lo remiten al hospital Rosales de San Salvador.

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Lo suben a la ambulancia para llevarlo, lo acompa?o y noto en ?l un total desequilibrio emocional. Estaba llorando de enojo y sent?a culpa de ?l mismo por haber pasado todo esto. ?Adem?s tenia miedo de lo que la esposa le dir?a porque al parecer es fuerte de car?cter y manejaba un enojo interno que yo present?a que pod?a entrar en un descontrol nervioso.

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Sus ojos lanzaban l?grimas lentas, en su cabeza cruzaban pensamientos uno tras otro, estaba totalmente desequilibrado. Dije algunas palabras, no muchas, las que pude, pues nunca hab?a pasado por una situaci?n as?, mas sin embargo pude leer algunos signos que eran positivos, que me ayudaron a dar fuerzas a este hombre que por ahora se sent?a culpable y frustrado.

Llegamos al hospital Rosales y la gente estaba ah? y parec?a que nadie les atend?a, los paciente mostraban una cara de dolor, ped? que por favor alguien nos pod?a atender, lleg? un interno de esos que llegan a hacer practicas de las universidades, me imagino que est?n en ciclos avanzados de medicina, le revis? la herida; parec?a que tenia miedo a la sangre porque medio le destapo la venda que le hab?an puesto en la unidad e salud y dijo que esper?ramos que nos atendieran.

El tiempo pasaba y nadie mas nos volvi? a preguntar ni a decir con quien pasar?amos ni mucho menos quien nos atender?a. Pas? hora y media, cuando de repente venia un hombre vestido de m?dico con gabacha blanca, delgado pero emit?a una energ?a de acci?n, escuche su vos cuando dijo y ?este que le pasa? Refiri?ndose a mi sobrino pol?tico que estaba golpeado y le respond? de inmediato lo que nos pasaba. Le pregunt? al interno si ya lo hab?a visto y le dijo t?midamente que si, le pregunt? si lo hab?a destapado, respondi? que no. Le orden? de inmediato que lo destapara todo para verlo. De inmediato el doctor dijo: ?Soy el Doctor Cerritos y soy cirujano pl?stico, usted tiene suerte que lo haya visto al pasar ??. El doctor explic? las posibles consecuencias del golpe pero advirti? que todo saldr?a bien.

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De inmediato? ordeno expresamente al interno practicante que se hiciera cargo de todos los ex?menes que se le ten?an que hacer y que personalmente le llevara los resultados para operarlo en el mismo momento. De inmediato lo llevan a los rayos X, le toman los ex?menes para luego pasar a preparaci?n e ir a la sala de operaciones.

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Estando en la sala de preparaci?n segu? ?platicando con Alex la magnitud del evento del cual est?bamos en ese momento viviendo. Fue interesante todas las conclusiones obtenidas, surgieron algunas preguntas que no ten?an respuesta aparentemente en ese momento, le motive a buscar las respuestas a sus propias preguntas y a tomar las decisiones de su vida m?s adecuadas.

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En los momentos de angustia parece que nos ponemos a recordar todos los hechos de nuestra vida y muchas veces nos puede servir para sentirnos amados o despreciados.

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En este evento hay muchos signos que no quiero comentarlos directamente pero en lo personal? ?es evento en donde Dios se revel? en muchos aspectos. Es un acto que demuestra que Dios recorre junto con nosotros y que hace historia junto al ser humano, cumpliendo as? su promesa divina. Estar? con ustedes hasta el fin de los tiempos Mt 28, 18-20.

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Publicado por jorseviv @ 1:58 AM  | Teol?gicos
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