Domingo, 04 de abril de 2010

La romería de Romero

 

Todos los salvadoreños que tenemos una edad considerable recordamos las romerías que hacían y que aun hacen en algunos pueblos del Salvador. Las romerías fueron iniciadas por nuestros nativos  en épocas de la conquista, como medio de resistencia para no abandonar sus creencias religiosas, sus costumbres, un medio de socialización para resistir a los españoles de las imposiciones culturales y religiosas.

 

Después de la muerte de Monseñor Romero las comunidades de base y las organizaciones populares  iniciaron una serie de eventos para mantener viva la memoria del Obispo mártir, resistieron a las amenazas, atentados, denuncias, secuestros y repudio inclusive de parte de la jerarquía de la iglesia católica.

 

Una de los lugares en donde oficiaban misa a veces de una forma clandestina es la cripta de catedral en donde descansan los restos humanos de Monseñor Romero. Muchas veces les cerraron la catedral, más sin embargo no se rindieron en recordar, celebrar la memoria de aquel que dio la vida por los desprotegidos.

 

Las celebraciones han crecido año con año, hasta llegar hasta los rincones de todo El Salvador, a la catedral llegan de todas partes del mundo; Brasil, ecuador, EEUU, Venezuela, cuba; de todos los continentes. Por supuesto llega gente muy sencilla; campesina que recuerdan con mucho cariño a un Romero lleno de bondad y misericordia para todo el que se le acercaba en busca de esperanza.

 

En estas celebraciones aún  es frecuente encontrarse con personas que estuvieron con Monseñor Romero, personas que le conocieron en persona, cada una tiene anécdotas diferentes que despiertan curiosidad en aquellos que no le conocimos en persona.

 

 

Ya han pasado treinta años desde su martirio, la figura de Romero ha crecido inmensamente, a nivel mundial se le conoce por su arduo trabajo pastoral, la romería, la fiesta, la resurrección de Romero es hoy, su Asunción esta en curso, estamos en tiempo real viendo la transfiguración de hombre a divinidad. Nosotros estamos siendo testigos de este hecho revelativo  a los ojos de los menos letrados, oculto para otros que creen tener todo el poder.

 

Con toda razón en este 30 aniversario Pedro Casaldaliga ha llamado el Jubileo de Monseñor Romero, sinónimo de tiempo de gracia, de perdón, tiempo de conversión, tiempo de revelaciones, de esperanza y gloria. Eso es la resurrección, volver a la vida, la tristeza convertida en alegría, la oscuridad en luz, la muerte en vida.

 

No es raro que aun salgan voces retractoras que aparezcan en medios de comunicación difamando la acción benevolente de Monseñor Romero, sabiendo que lo mismo le sucedió a Jesús de Nazaret, los comentarios de estas personas parecen ridículos, ya que hay suficiente material para comprobar lo contrario.

 

Monseñor Romero al Igual que Jesús fue victima del poder oscuro que creyendo triunfar con la muerte pierde, defensores de la justicia y la verdad, gestores de paz por mandato divino.


Tags: Romero

Publicado por jorseviv @ 9:54 PM
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