Domingo, 01 de febrero de 2009

“…Nuestra sed de cariño y comprensión es tan grande, yo me he sentido así.”



Frecuentemente se encuentran  mujeres que les confiesan a sus mejores amigas y en ocasiones a sus amigos  la insatisfacción que sienten con respecto a la relación matrimonial que en sus  hogares llevan. Algunas de ellas sufren de inestabilidad emocional  durante día en sus centros de trabajo y por la noche en sus casas.


El sentimiento de abandono que las esposas sienten se debe no solo a la falta de cariño de parte de sus esposos, en la mayoría de casos son maltratadas verbalmente  aduciendo que están demasiado gordas, que tienen otro hombre y les repiten frecuentemente  frases dañinas psicológicamente que llegan hasta crear una grieta emocional.

 

 Este tipo de mujeres generalmente son profesionales  o empleadas que trabajan fuera de su casa  durante todo el día y de alguna manera no les ha interesado mucho el cuido de la estética corporal, pero por el otro lado mantienen en un buen porcentaje los gastos de la casa.

Utilizando su estado anímico y situación deteriorada de su matrimonio  encuentran hombres que saben aprovechar y sacar ventaja de ello. En un principio estos se muestran consejeros y consoladores de situaciones vividas por la mujer, aprovechan cada aspecto para demostrar cariño y amistad sincera, según ellos.

Aunque parezca cariñoso un hombre que no sea el esposo, casi siempre lleva un ideal escondido,  el de aprovechar cualquier ocasión para llegar a un final de intimidad con la mujer herida por las acciones de su esposo.  Otros hombres pueden ser respetuosos y se va creando una afinidad por la mujer que saben escuchar y van descubriendo actitudes que le son compatible y se va creando poco a poco  un cariño que crece con el continuo acompañamiento o con citas sencillas frecuentemente.

Aunque parezca dualidad existen hombres que también están insatisfechos  con la relación matrimonial que llevan, quizá no insatisfacción total, sino parcial. Tanto las esposas y esposos descuidan muchas veces la parte intima de la pareja.

Los esposos buscando saciarse sexualmente descuidan satisfacer a sus esposas, yendo directamente al acto sexual concreto y en ausencia de caricias, besos y palabras bellas, las esposas se pierden o se sienten como un objeto sexual. Quedan insatisfechas de la relación sexual, con la sensación de ser cualquier objeto pero no se sienten valoradas como mujer.

Las esposas descuidan de proporcionar momentos íntimos a sus esposos, escudándose en el cansancio del día, en el niño, en el sueño, los niños pueden ver, le duele la cabeza, le duele el estomago y puedan tener razón, pero deben buscar los momentos adecuados y propicios para alimentar la relación romántica del noviazgo.

Tanto la esposa y el esposo deben ser creativos y crear no buscar los momentos que llenen a la pareja de sensación de amor, momentos en donde las caricias sean el inicio de un cotejo y entrega en cuerpo y alma. No en balde dice la biblia que los esposos son uno solo, su fundamento  es justamente la  unión que se lleva a cabo en el  momento de la  trascendencia marital.

Cada pareja de esposos debe  medir sus recursos y darse los momentos para vivir en familia y en pareja. Sino quieren terminar en separaciones y pleitos infructuosos  que solo llevan al menosprecio de la dignidad humana pero sobre todo de las mujeres.

Los hijos tienen su valor y son la esencia del hogar, dados por Dios, un don divino que toda madre valora.  Pero no deben ser excusas para no crear los momentos íntimos de pareja, existen muchas alternativas por optar hasta irse los esposos a un lugar privado fuera de la casa para disfrutarse mutuamente.

Nuestra sociedad esta llena de madres solteras y padres irresponsables que han abandonado a sus hijos e hijas, no debemos permitir mas rompimientos matrimoniales, infidelidades  y  de esta manera vivir en gracia de Dios

 


Tags: nuestra sed de cariño...

Publicado por jorseviv @ 10:37 PM
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