Viernes, 31 de octubre de 2008


El que sabe lo que hace, vive lo que hace

 

 

El que hace sin sentir gusto de lo que hace, es como si hubiere pasado todo el tiempo desocupado.  Esta es una premisa básica para cuando  llegue el día de abandonar esta tierra lo hagamos con plena satisfacción y quedar en paz con  todos nuestros semejantes.

Este valor, lo vivió el SR. Cristobal Hernández Diputado del F.M.L.N.  Por el  departamento de Cuscatlán, un hombre plenamente sencillo proveniente de una familia trabajadora a quien he tenido el gusto de conocer por años.

Originario de San Pedro Perulapán, una tierra pacífica que ha visto morir a un hijo suyo que trabajó incansablemente para llegar al cargo que desempañaba dentro del partido.

 

Su padre Miguel Hernández (Q.E.P.D.) falleció durante la guerra civil que sufrió El Salvador en la década de los ochenta, quedando huérfanos junto a su madre Ángela Ventura (Q.E.P.D.), con la audacia de  Doña Ángela llegaron a culminar estudios y trabajando la ganadería y los cultivos agrícolas  lograron sobreponerse a una realidad dura en el cantón la Cruz de San Pedro.

Miguel Hernández  Hijo, hermano de Cristobal fue alcalde de San Pedro Perulapán en el periodo 2004-2007, cuando su hermano pierde la alcaldía  Cristobal se postula a diputado , ganando la primera representación, a pesar de su inexperiencia en política se nota como se va llenando de una filosofía de trabajo basada en el servicio.

Era un hombre de semblante serio, con una mirada firme, que a simple vista cualquiera se equivocaría de leer en él seriedad al máximo, cuando se inserta de lleno en el trabajo legislativo  hace giros en sus relaciones personales, toma una identidad que le hace ganarse el cariño de la gente que representa.

Ahora con su trágica muerte Cristobal  deja un legado grande a nuestro pueblo de San Pedro Perulapán, su funeral fue uno de los  nuca antes visto en esta ciudad.  Eran miles de personas los que acompañaban a los actos que precedieron su entierro.

La iglesia aproximadamente en donde le hicieron cuerpo presente caben dos mil personas, y al contorno de toda la iglesia estaba totalmente colmado de personas, las colas eran grandísimas, los vendedores de  productos que ofrecen para fiestas de pueblo se apostaron de inmediato en el lugar de la velación, el cementerio no supo como acoger tanta gente, fue grandioso, fue una fiesta anticipada del día de los difuntos.

 

Una de las características que debo resaltar de estos hijos de San Pedro son la humildad que han tenido de permanecer en el lugar de su origen y hacer su trabajo con la gente ahí y desde ahí para todo el departamento , pudieron enterrarlo en alguno de esos cementerios burgueses que hay en San Salvador,  más sin embargo eligieron el cementerio general del pueblo, junto a su padre y a su  madre. Esta decisión no es causa del azar, es producto del amor que se le tiene al lugar de origen, identidad de sampedrano, de la misma forma como lo han hecho otros, como el Profesor Antonio Peraza por ejemplo.

 

Muchos hemos salido de San Pedro, pocos reconocemos nuestro origen, es necesario amar el lugar que nos vio nacer, crecer y trabajar.  Ahora quizá hayamos alcanzado algún estatus, lo que tengamos debemos ponerlo al servicio de los que ahí están aun esperando por alguien que les muestre la ruta del éxito.

Cristóbal sabía lo que hacía y estoy seguro que su familia, hijos y esposa se sienten orgullosos de él, orgullo de la satisfacción del compromiso que este hombre tenia para con las personas y con su familia.


Tags: Cristobal Hernández

Publicado por jorseviv @ 1:30 AM
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