Domingo, 22 de junio de 2008

Al maestro comprometido en educar

 

Este veinte y dos  de junio de 2008 revisando los medios principales escritos, no se pone en relieve la función social del maestro en estos tiempos. Pareciera ser uno más de una dinámica social y política que se dedica a fabricar cualquier producto.

 

La desvaloración de la función docente en las últimas décadas se ha visto opacada por diversas cuestiones éticas por parte de los mismos docentes, acosos, corrupción, poco compromiso.

 

Lo antes mencionado no significa que todo el magisterio este deteriorado, existen  muchos docentes en nuestro país que están totalmente entregados a la formación de las generaciones presentes. Sobretodo  en las zonas rurales que tanto cuesta ejercer esta profesión.

 

Uno de los ejemplos básicos de esta realidad podemos mencionar la zona de Ateos en el departamento de La Libertad,  esta zona existe gran numero de profesores que desean mostrar una nueva forma de pensar a los alumnos y alumnas, una nueva forma de ver la vida, un nuevo método de resolver sus problemas.  Cuando esto sucede la escuela entra en conflicto con los valores que se enseñan en la familia.

 

La familia es en gran medida un obstáculo para que la escuela pueda formar en un sentido amplio de educación a los alumnos y alumnas.

 

En este contexto existen Directores y profesores de institutos, escuelas, ONG’s que de alguna medida se han comprometido con educar con principios éticos y humanos que rijan la vida de las nuevas generaciones. Estos profesionales de la educación reciben hasta amenazas a su seguridad personal por parte de los padres y madres de familia únicamente por el simple hecho de haber corregido de una forma didáctica las actitudes negativas  de sus hijos.

 

La formación docente en este ambiente parece no valer nada para nadie, ya que “al mal le llaman bien y al bien le llaman mal” tal como lo expreso una alumna de instituto cercano a esta región.  

 

Muchas veces nosotros los docentes podemos caer en desesperanza, pareciera estar nadando contra corriente, con justa razón otro grupo de docentes optan por decir “TODO ESTA BIEN”, obvian una realidad que pide a gritos ser cambiada.

 

No debemos olvidar que también existen personas que si desean hacer una vida distinta, formar un nivel cognitivo distinto al tradicional, afortunadamente son la mayoría y en función de ellos nosotros los profesores y Profesoras debemos formarnos cada día con nuevas técnicas didácticas y salir adelante con esta realidad que tanto pesa.

 

Que las palabras que digamos nosotros los docentes no sean las nuestras, que sean las de las ciencias didácticas, psicología, teología para transformar aunque sea pausadamente estas mentes con una visión reducida de la vida, saber que un nuevo mundo es posible.

Deseo recordar las palabras de Madre Teresa de Calcuta “a veces sentimos que somos una gota en el mar, pero si esa gota le faltara al mar, el mar fuera menos”.  No podemos renunciar a ningún esfuerzo por reducir los niveles de ignorancia en nuestros pueblos y lugares lejanos del Salvador.

 

Es necesario que el Docente actual vuelva a retomar los valores, la practica cristiana, amor por el saber.  Tomar en cuenta que lo que digamos será importante pero más de lo que digamos será lo que hagamos.

 

Deseo comentar algo que Linda Kasuga expresa en su libro. “Los errores de un contador se ajustan, los de un abogado se archivan, los de un dentista se extraen, los de un arquitecto se caen, los de un medico se entierran, pero los de un maestro se multiplican y se multiplican”.

 

 

Todo docente debe ser conciente de lo importante que es su labor profesional, nos somos cualquier trabajador, somos entes de cambio social, por lo cual estamos comprometidos antes que a nuestro patrón, con Dios mismo. Pero no el Dios del Cielo, sino en la instauración del Reino de Dios aquí en la tierra.

 

 

Que Dios les bendiga a todos los maestros y maestras  comprometidas con la educación en El Salvador.


Tags: Docencia

Publicado por jorseviv @ 8:14 PM
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