Mi?rcoles, 05 de marzo de 2008

El amigo que perdí

 

Las necesidades humanas llegan hasta el interior, necesidad de ordenar la vida espiritual y poseer un fundamento certero en el cual creer y proclamar. Se acepte o se ignore, algunos tarde y otros más temprano decidimos dar un paso adelante en el crecimiento de la fe.

 

En el año 2002 yo contraje matrimonio, me sentí comprometido de una forma total para dar un fundamento de fe a mi hogar recién organizado. Sentía una duda con respecto a la religión, un vació en mi interior que me obligaba a buscar fuentes para saciarme de ella.

Mi familia católica de forma tradicional –van a misa de vez en cuando, rezos y nada más- nunca me acostumbraron a ir a la iglesia de forma frecuente, nuestro formación espiritual fue aquella de repetir las oraciones –doctrina- formales enseñadas por catequistas del Cantón.

 

Buscaba en las emisoras de radios  cristianas y escuchaba algunos pastores que hablan bonito, que predican de una forma amena pero que atacan las practicas y costumbres de la iglesia católica e incitan a abandonar estas formas de expresar la fe, más sin embargo me resistí a despreciar  las creencias católicas que de alguna forma me formaron desde niño.

 

Me acerqué a la iglesia San Antonio de Santa Tecla, la frecuenté los domingos y escuchaban las homilías que de alguna forma les empecé a encontrar sentido. Un día El Padre Gonzalo anunció unas catequesis los días martes y jueves de cada semana de seis de la tarde a las siete y media de la noche, recuerdo que decidí asistir. En esos días tenía la dicha de tener a mi Madrecita viviendo en mi casa, en varias ocasiones me acompañó a esas charlas de Biblia dadas por el párroco

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Después de comenzar a escuchar las catequesis quise saber más, hasta que un enero del 2004 observe en la pizarra de avisos de la parroquia una convocatoria que invitaba a todas las personas a unas escuelas de Teología  impartidas por la UCA en el Colegio Santa Inés.

 

El aviso me llamó, me inscribí e inicie un diplomado para Agente de Pastoral. Estudie todo el año y sentí que la fuente que había estado buscando, por lo menos sabia en que dirección estaba.

 

Al siguiente año -2005- inicio mis estudios de Teología formalmente en la UCA (Profesorado en Teología), ahí conocí a un amigo sincero, sencillo, humilde y colaborador.

 

Rafael DeLeon (Q.E.P.D.), él había pasado ya 3 años en la Escuelita de Teología en Zaragoza (2002-2004), eso le daba cierta ventaja en las materias de Teología con respecto a mi, comenzamos a formar grupos para elaborar tareas, mientras que yo había  pasado 10 años de mi vida ejerciendo como docente, esto me daba cierta ventaja sobre las materias Didácticas que estábamos cursando. Cualidades que nos ayudaron a integrarnos de una forma permanente hasta llegar a sentir el espíritu de familia espiritual y parental.

 

 

Desde el primer año que nos conocimos no dejamos de abonar una amistad cordial, respetuosa y sincera. Recuerdo con mucha nostalgia las tardes que después de la segunda clase nos dábamos un descanso para tomar un café con pan, pupusas y últimamente yuca frita.

 

En algunas ocasiones nos hacíamos acompañar de nuestras compañeras y compañeros Silvia, Fidelina, Rosita, Juan Carlos, Lucía y otros más.

 

Rafael provenía de un Cantón de nuevo Cuscatlan-Nazareth-, lugar al que quería mucho y con orgullo pronunciaba su nombre cuando alguien lo interpelaba. La teología le cambió la vida y por todos lados que andaba hablaba de cosas y datos curiosos que yo en algún momento no sabia la fuente de donde los obtenía.

 

Rescatar su autoestima y ocupar su lugar como persona fue el primer triunfo de mi amigo, como consecuencia defendió sus derechos individuales como  obrero en su lugar de trabajo.

 

En la medida que avanzó en los estudios teológicos  su compromiso fue creciendo, se hizo cargo de llevar los libros de la escuela de Teología de Zaragoza y desde entonces andaba comprando libros, revistas, periódicos, y escuchando la radio UCA en donde se daba cuenta de los eventos de grupos de música popular, eventos que cuando el tiempo se lo permitía, se hacia presente.

 

Fue empático, era amigo de todas las personas, de tal forma que cuando viajaba en los buses de la Residencial los  Chorros el que se sentaba junto a él llegaba a sostener una conversación.

 

Las clases siempre las grababa, si él tenia que retirarse se las grababa otro compañero para luego escucharlas. En los últimos días de su vida se dedicó a comprar libros y a todo el que veía se los ofrecía en calidad de préstamo y muchas veces como regalía.

 

La última vez que Dios me permitió compartir con mi Hermano Rafael fue en el Cantón Nazareth, exploramos la quebrada que divide el terreno propiedad de su Padre con una finca. Expresó que nunca había bajado hasta el fondo de la quebrada. Recuerdo que estando en el fondo de la quebrada observo una piedra redonda, tenía una forma diferente de una piedra común, agarró un palo seco e intento sacar la piedra, en el intento la hundió más, pronto desistió.

 

En la visita que hicimos a su lugar natal me pude dar cuenta que Rafael había trabajado duramente en la cosecha de piña cuando estaba adolescente. Para llegar al bus se camina media hora y todo ese trayecto lo caminaba con un saco de piña en el hombro.

 

Dos semanas antes de ir a su Cantón me invito a la iglesia de Zaragoza, homilía que tardan dos horas de duración. Expresaba su preferencia por homilías que desvelara la realidad del país.

 

 De una forma espontánea se hacia presente en las homilías de diferentes parroquias y ermitas de las zonas rurales de Santa Tecla (Nazareth, Granadias, Zaragoza, Los Chorros). De esto me di cuenta los últimos días del 2007. Un día le hice una broma, le dije que era supervisor de las parroquias, solo se puso a reír y me comento que lo mismo le decían los de Zaragoza.

 

Rafael ha sido un ángel más que Dios me ha puesto en mi camino, siento que ha dejado marcado el camino que debo recorrer, quizá no llegue a obtener tanta humildad como él lo hizo pero debo tomar en cuenta esta señal y apropiarme de los valores que Lito -así lo llamaba su familia- practicó al pasar por este mundo.

 

Rafael llegó a vivir la vida con plenitud, se encontró cara a cara con Dios y en ese momento decidió llevárselo para que no fuera corrompido en este mundo lleno de injusticia y pecado, con la muerte de Rafael he llegado a comprender que Dios esta siempre con cada uno de nosotros esperando el encuentro personal con él.  Esto explica la desaparición física de Rafa de nuestro medio, lo que para  Rafael es gozo para nosotros que le quisimos tanto es una pena. Dios no quiere a los malos con él, Dios quiere a los buenos. Por tal razón los que no seguimos la praxis de Jesús con convencimiento y trabajo constante, estamos faltando a Dios. Los días de nuestra vida es una gracia de Dios, esperando que nuestros caminos se enderecen para llegar al momento culmen del existir en forma humana.

 

El 14 de febrero del 2008 Dios llamó a Rafael a su presencia y desde allá esta impulsando un cambio de pensamiento con sus famosos libros de texto que prestaba y admirando el trabajo de Monseñor Romero. Ahora ya se ha reunido con todas y todos estos grandes representantes de Jesús aquí en la tierra.

 

Muchas gracias Rafita por dejarme este ejemplo de tu vida y por tomarme en cuanta en muchas de tus circunstancias familiares, por inculcarme el amor hacia Monseñor Romero, a la iglesia, a los libros, al conocer la realidad nacional.

 

Te agradezco por todos los CD que me prestaste porque a través de ellos me he dado cuenta de cosas que estaba ignorando.

 

Goza de  tu lugar por el cual tanto trabajaste desde tus hermanos y hermanas, lugar que Dios ha preparado desde antes que estuvieras en el vientre de tu Madre.

 

Nunca buscaste grandezas ni honores, solo serviste convencido que de esta manera estarías cerca de Dios, llegaste a descubrir el secreto que solo Dios revela, el misterio de la muerte terrenal para vivir junto a él.

 

 


Tags: amigo

Publicado por jorseviv @ 4:07 PM  | Teol?gicos
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