viernes, 17 de agosto de 2007
Desequilibrio interior

Los seres humanos tenemos dimensiones distintas que trabajar para lograr una integridad que ayude a trascender su calidad de una persona común. Una dimensión básica para la estabilidad humana es la espiritual cuya dimensión se amplía a la estabilidad emocional y paz interior.

Un requisito principal para mantener esta dimensión humana básica es el descanso apropiado de las tareas rutinarias diarias, estar en paz con los demás y estabilidad de salud.

Cuando se pierde la paz interior por causa del trabajo agotador sobrepasando nuestra capacidad humana de esfuerzo tanto físico como intelectual viene como resultado una serie de actitudes negativas tales como enojos, falta de concentración, disgustos familiares, castigos injustos con los hijos e hijas, falta de incomprensión hacia los demás.

Muchas veces a estos males se suman a situaciones externas de la familia y actitudes propias de la persona que al final se reflejan en perdidas económicas. Cuando se trata de situaciones económicas es aun más catastrófico porque a veces parece que todo esta en contra de uno y nada parece salirle bien.

Muchas veces algunos/as decimos que somos torcidos porque todo nos sale mal, este decir es únicamente una situación cultural y popular que no tiene fundamento en ninguna teoría ni mucho menos base teológica que la respalde. Debemos de saber que todo resultado es producto de otra situación que afecta directamente al hacer diario de la persona y se genera una cadena de actos que están íntimamente ligados y cuando se cae uno se empiezan a caer todos.

Ante todo esto el ser humano se debe detener y ser conciente de la situación que vive, buscar momentos de relajamiento para recuperar la paz interior que se ha perdido. Las personas tenemos la capacidad de reconfortarnos espiritualmente y de ahí se vuelve necesario alimentar nuestro espíritu constantemente.

Una de las fuentes Seguras y confiables es Jesús que nos conecta con Dios mismo, es el ser humano por excelencia por ser hijo de Dios que muestra un ejemplo de vida digno de imitar.

Otra recomendación, no hay que contar materialmente las perdidas que se ocasionen al pasar por estos momentos angustiosos de desequilibrio personal, nunca perder la confianza de la capacidad de hacer las actividades profesionales, técnicas o en todo caso intelectual.


Debo de admitir que todo esto no es una tarea fácil de superar, cualquier decisión mal analizada puede empeorar las cosas en lugar de remediarlas. Por tal razón el ser humano debe desarrollar la capacidad de interpretar los hechos que le acontecen durante la vida, para desde ahí tomar impulso y salir adelante con las energías renovadas.



Si tu estas pasando por uno de estos mementos, te invito a que te sientes y analices un poco tu situación para que reflexiones tranquilamente y trazar una salida, en todo caso por lo menos esperar a que amanezca. Porque en todo caso debes estar conciente que aunque ves el sol para ti esta de noche y no puedes andar de aquí para allá haciendo cualquier cosa.

Que alegría se siente después de pasar estos momentos, saber que todo esta regresando a la normalidad es como un nuevo amanecer, es como levantarse en una suave mañana después de dormir plenamente toda una noche, sentirse con todas las fuerzas para iniciar un nuevo día.

Tags: interioridad

Publicado por Desconocido @ 10:17 PM  | Teológicos
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